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Vuelta de los cuartos de final de la Champions League

Partidos de vuelta de la Champions League, martes 16 de abril.

BARCELONA- MANCHESTER UNITED

El Barcelona llega a este partido tras haber empatado 0-0 en el campo del colista de la Liga española, el Huesca, en su último compromiso, pero también la competición está prácticamente decidida a su favor, con nueve puntos de ventaja a falta de seis jornadas. En Champions superó la fase de grupos por delante de Tottenham, Inter de Milán y PSV, y en octavos de final al Olympique de Lyon con 0-0 en Francia y 5-1 en el Camp Nou.
El Manchester United, sexto en la Premier, llega a este partido tras vencer 2-1 al West Ham. En la fase de grupos fue segundo del Grupo H, tras la Juventus y por delante del Valencia y el Young Boys. Pero en octavos de final dio la gran sorpresa eliminando al PSG: remontó una derrota por 0-2 en Manchester con un 1-3 en París. Este resultado y el recuerdo de la eliminación ante la Roma en la pasada temporada aconseja prudencia a los azulgrana.

El comienzo del partido no pudo ser mejor para el Manchester. Consiguió poner nervioso al Barcelona los primeros minutos, algo muy difícil de ver, y encerrarle en su campo sin que apenas tocara el balón. Todo pudo cambiar a los 34 segundos cuando un remate de Rashford tras una gran jugada de los de Solskjaer rozó el larguero de un confiado Ter Stegen. Un minuto después fue MacTominay quien controló mal un balón que le dejaba en posición de marcar.
A los 13, Felix Brych pita un penalti para el Barcelona cometido sobre Rakitic que anuló después tras consultar con el VAR y al cuarto de hora apareció Messi para decidir el pase a las semifinales. Balón que pierde Young ante Messi, el argentino arranca en carrera con un caño a Fred, se aleja por velocidad de Smalling y busca posición para que su zurda dictara sentencia: disparo desde fuera del área ajustado al palo imposible para De Gea. Sólo cuatro minutos después llegó el segundo tanto de Leo con otro disparo desde fuera del área que se tragó por bajo el meta español del United.
Los cuatro minutos mágicos de Messi desactivaron al conjunto inglés y el partido recuperó su guión original. Balón para los de Valverde y el rival a verlas venir. Apareció Busquets, al que no le pesa la amenaza de suspensión que tiene si ve una amarilla más, y a esperar que pasara el tiempo. Control, pausa y que corra el rival. Uno de los mandamientos del Barça.

La segunda parte comenzó como acabó la primera. Messi seguía con su recital y Young evitó el hat-trick del argentino despejando a córner un disparo ajustado. El dominio seguía siendo azulgrana y se materializó en el minuto 60 con un nuevo gol. Mejor dicho golazo. Coutinho, pitado en el partido de ida cada vez que tocaba el balón, se resarció ante el United con un disparo desde fuera del área ante el que nada pudo hacer De Gea. Al poco Messi estuvo a punto de poner patas arriba el Camp Nou con un remate de chilena que se fue fuera por poco.

Tan mal lo veía Solskjaer que sacó a Dalot por Martial para volver a una defensa de cinco e intentar que la goleada del Barcelona fuera escandalosa.









AJAX- TOTTENHAM

El Tottenham replicó a las primeras de cambio y en la acción posterior al saque de centro, Son mandó un balón a la madera. Ahí nacieron los mejores momentos de los de Pochettino en la primera parte. Onana desbarató dos llegadas consecutivas de Son y Eriksen que por unos momentos dieron pie a algo de nerviosismo en el Johan Cruyff Arena.

Duró poco. A la media hora de juego Tadic acarició el segundo tras una jugada personal por la izquierda y al siguiente aviso ‘ajacied’ llegó el segundo mazazo. Van de Beek lideró un contragolpe que después de pasar por los pies de Tadic lo acabó transformando Ziyech en gol para poner pie y medio en la final.

El tanto pesó como una losa para un Tottenham que hasta el descanso no encontró el camino del gol. Pero qué bien le vino el entretiempo. El conjunto londinense reaccionó tras el asueto, ya con Llorente en el campo, y tuvo un héroe inesperado liderando la remontada: Lucas Moura.
El brasileño culminó primero un contragolpe después de un brillante movimiento de Dele Alli y solo cuatro minutos después aprovechó una indecisión entre Onana y Schone para cazar el balón, irse de sus rivales en una baldosa y conectar un disparo a la media vuelta. Quedaba media hora por delante y todo estaba abierto.

A partir de ahí, frenesí futbolístico en Amsterdam. Ajax y Tottenham se fueron intercambiando los golpes. Ziyech fue el mayor peligro local y mandó un balón al palo que lo pudo haber cambiado todo, del mismo modo que poco después Vertonghen hizo lo propio en el 87'. Sin embargo, el destino tenía reservado el papel de héroe para Lucas. En el minuto 95 Llorente bajó un balón largo, Alli lo filtró y Moura perforó la portería por tercera vez para destar la locura.

Desenlace excesivamente cruel para un Ajax que ha vuelto a ser temido en Europa y que con su fútbol total ha enamorado a todo el mundo. De Jong, De Ligt, Ziyech, Tadic... todos ellos se han quedado sin la posibilidad de levantar una 'orejona' con el escudo de este club histórico. Pero el fútbol es caprichoso y seguro que el destino les brindará grandes alegrías. No será este año, pues Pochettino y Klopp, cada uno en sus respectivas eliminatorias, han ganado la partida a sus homólogos y con sus decisiones han catapultado a Tottenham y Liverpool a vivir una final histórica en el Wanda.



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